María José Arellano y María Valentina Romero nos invitan a esta venta y muestra de arte y vestuario de su colección 06/07. Viernes 4 de mayo de 19:00 a 23:00 hrs.Sábado 5 de mayo de 10:00 a 22:00 hrs.Sánchez Fontecilla 1246 (esq. Vaticano).
Will Ferrell es algo así como el nuevo Adam Sandler, pero mejor. Algo así porque es tan famoso como lo fue él o Jim Carrey en su mejor momento, sólo que es medio inexplicable porque no tiene ninguna gracia así de evidente. Tampoco es mino. Pero la cosa es que este ex Saturday Night Live al que conocí en Una Noche en el Roxbury, una pésima película que mis compañeros de cuando trabajaba en el Blockbuster insistían en poner en la tienda, está que arde.
Personalmente, me cargó cuando supe que salía en Melinda y Melinda de Woody Allen (tal como me cargó saber que Adam Sandler fuera el protagonista de Punch Drunk Love), pero que cuando lo vi no me molestó, como tampoco me molestó verlo ayer en Stranger than Fiction (que arrendé en dvd y que es una buenísima idea de película).
Will Ferrell, como decía, está top top top también porque sale hasta en la sopa: es protagonista de Blades of Glory, la última comedia exitosa en Estados Unidos y de un graciosísimo video que está en el nuevo sitio que, por cierto, él mismo puso de moda: Funnyordie.com
Igual mi favorito entre los Sandler, Carrey, Ferrell y demases creo que es Ben Stiller, seguido por Owen Wilson. Reconozco eso sí que Will Ferrell me está convenciendo, pero sigue intrigándome cuál es su gracia.
por Sur
Estaba viendo una película donde actúa Clive Owen, cuando, luego de un suspiro de una de las espectadoras, me di cuenta lo poco mino que lo encuentro, es más… lo encuentro cero atractivo, incluso desagradable físicamente.
Intenté focalizar cuáles eran los puntos que me cargaban y creo haberlos encontrado. Primero, su voz. Tiene el problema que no es real… es como si un robot te hablara desde adentro del británico lo que no lo hace interesante en ningún caso. Segundo, sus manos… son tremendas!!!! y eso es muy perturbador (lo mismo que las manos excesivamente chicas, sino, pregúntenle a Juan Cristóbal Guarello) Tercero, tiene los ojos chicos en una cara muy grande, y por último, nunca fui amiga de las bocas tan carnosas.
Me pasa casi lo mismo con Lenny Kravtiz, demasiada boca y exceso de fibra, y para rematarla, es traspirón.
Otro ejemplar de esta especie sería Rafael Cavada. Ahora entiendo que es un problema que tengo con la testosterona que se asoma indiscretamente. El perfil ultra macho que se las puede todas, no me agarra ni un poco, los prefiero pavos y desgarbados.
El mejor ejemplo está en que me rindo ante los pies de Edward Norton en “Fightclub” y no de Brad Pitt.
por Lupe Gómez
No puedo recordar con precisión cuál fue el primero primero, además, sería injusto nombrar a uno solo si durante toda mi vida los hombres me han gustado tanto.
El rey de los amores imposibles es ese mino de 4to medio que te hace temblar cuando tu vas como 5 cursos abajo. Jamás te va a pescar, nada personal pero, mientras tu recién empiezas a comprarte sostenes, sus compañeras de curso tienen mil veces más curvas y cancha que tú.
Me acuerdo de un par de “chiquillos” que cuando yo estaba en séptimo básico encontraba hiper-mega-minos (hiper-mega-viejos), pero que nunca supieron de mi existencia, pero eso daba lo mismo, me conformaba con cuchichear sobre ellos con mis amigas.
El problema fue, cuando, al año siguiente, a mi amor platónico de turno (Eduardo se llamaba), que venía caminando , se le ocurrió un día detenerme en el patio del colegio, y decirle a una de sus compañeras: “Ella es!”. Yo quedé como petrificada mientras estos dos me auscultaban con la mirada. “Mírale el color de ojos!, me encanta!”. Ella dijo algo que no recuerdo (porque debo haber quedado medio atontada) y se fueron sonriéndome. Ahí, el enamoramiento se volvió irremediable, exagerado y por supuesto, iluso.
por Paty Leiva
En el blog Evoluz me encontré con este excelente post llamado Esto no es lo que ordené, una especie de reportaje gráfico hecho en el sitio Thewvsr donde el concepto de “publicidad engañosa” se hace presente desde el primer vistazo. Es tan cierto que me llega a dar pena (y asco).
por Morgana
Britney vuelve al escenario tras la chorrera de metidas de patas, fugas, cortes de pelo, etc. Hizo un brevísimo show sorpresa en The House of blues, en San Diego. Se afirmó bien la peluca y se lanzó con cinco canciones (incluida Baby one more time) y coreografía. El look, un poquito travesti para mi gusto, pero al menos ya es capaz de hacer movimientos coordinados.
por Paty Leiva
Aunque la ansiedad de Lost ya no es la de antes –aunque el último capítulo y el personaje de Juliette me dejaron suficientemente perturbada–, el merchandising no para.
Los figurines de los personajes son monísimos, nerviosamente parecidos a los actores de verdad y traen ambientaciones de la Isla.
Que pensará el pobre, obsoleto y poco viril de Ken al lado del muñequito Sawyer?
por Ana Paula do Brasil
Cine es sinónimo de cabritas. ¿Cierto? Bueno, para mi ya no tanto. Es verdad que la imagen de entrar en la sala de cine oscura con un paquete de cabritas es escena del imaginario de muchos y ya fue el primer paso para innumerables pololeos. Pero las últimas veces que he ido al cine o tuve muy mala suerte o de hecho hay personas que no tienen límites en cuanto a comer dentro de la sala, y acabaron por transformar el binomio cine/cabritas en una verdadera pesadilla.
Ok, hay ciertas películas que piden un buen acompañamiento, pero imaginen ver algo como 21 gramos con un tipo a su lado masticando y haciendo ruidos insoportables. Perturbador. Está con su mujer y ella le pide a cada rato “dame un poquito más”. Irritante. Una vez fui con una amiga ver Ciudad de Dios. Ella, una adicta a las cabritas, compró su paquete tamaño “extralarge”. Mientras más se emocionaba con la película más cabritas comía. Y, generosa, me las ofrecía de 5 en 5 minutos… ¿Qué hacer? En ese caso, tuve que volver a ver la película en otra oportunidad, sóla, y en un horario más tranquilo.
Ya intenté miradas más directas, caras de desaprobación, pero no hay caso. Otro día leí un texto que decía que la división entre los amantes y enemigos de las cabritas lleva hasta divisiones de tipos de público más profundas, como: los que prefieren reflexionar y los que van sólo por divertirse, o entonces los que prefieren el cine autoral y los que prefieren el cine hollywoodense… no creo que sea algo tan complejo. Simplemente creo que hay los que se encierran en su mundo y no se dan cuenta (o no quieren darse cuenta) de que hay gente que no quiere ver la película con una banda sonora tan desagradable. Seré yo muy neurótica o acaso a alguien también le molesta?
Feliz cumpleaños a nuestra querida Marie Paul! Escogimos este regalito (idea de señorita) para saludarte en este lindo día. Lo divertido es que este video de Drexler en Chle, incluye los cantos del camarógrafo (o el público de alrededor) que de buena fé lo subió a you tube. Felicidades amiga! Haz click para continuar leyendo »