Primera fiesta DTTU del año: Sábado 3 marzo, 23:30, Club La Berenjena, Agustinas 676 (Santiago Centro)
Invitado: Original Hamster (DJ), Fiesta a cargo de Super 45 Soundsystem (Zalaquett + Rosenzvaig + Araya)
Valor entrada: $2500 (antes de las 00.30), $3000 (después)
Produce: Super 45 + Astrocaglia
Marlen anda tan errática que es como la versión chilena y sin talento (éxito) de Britney. Tan penosa y tan florero que no puedo dejar de compararlas (pero con bastante menos plata claro está) y por lo que hemos venido escuchando también vamos a tener que verla en rehabilitación.
Lamentable que tengamos que caer en este tema, pero he visto tantas veces como se baja el vestido para mostrar esa teta que nadie quería ver que me es imposible no dedicarle unas palabras.
Partamos por que la Marlen ha sido un personaje que entró bastante senior a la tele, dejando la dignidad en cualquier lado con tal de ganar un sueldo de rostro daba el tiempo en sostenes para luego irse a mojar la polera a Morandé con Compañía. Nunca fue fina ni elegante, pero para la “gala” del festival trató y le fue pésimo, porque uno no parte empelota para luego vestirse, sino al revés, era obvio, a su edad ya debería saberlo. La Bolocco entendió el concepto, muy a lo roto, pero lo entendió.
Pobre Marlen, nunca supimos que opinaba al respecto de nada, sólo que le gustan los feos, que llora a la menor provocación y que se farrea las oportunidades con una facilidad increíble.Yo personalmente la encuentro enferma de prescindible, no es que le desee mal, pero pa’ la casa nomás y una menos!
Parklife (1994) es un disco que me gusta entero. Tiene unas canciones lindas y otras divertidas, como la mismísima Parklife. También me encanta Girls and Boys, que es como el sello, la marca registrada del Blur de esa época. This is a low es demasiado bella, igual que End of a Century. Es muy entretenido ver a los integrantes de la banda tan minos, flaquillos y despreocupados.
Por lo que caché, The Good the Bad And The Queen aun no saca videos, pero encontré esta versión en vivo por si quieren ver a Damon más actualizado y menos saltarín (igual de rico, obvio).
Para cada cosa tengo a mi especialista de cabecera. Depiladora regalona, peluquero ideal, casero en la feria, bar, y hasta kiosko preferido. Pero… no tengo ginecólogo! Cada vez que necesito chequear algo, elijo simplemente a uno que esté cerca y que atienda por mi Isapre. Cómo puede ser que con la importancia que tiene nunca me haya preocupado por encontrar a uno de mi completo agrado?
Dado que nunca he tenido un ginecólogo “estable”, he pasado por variadas experiencias. Una vez fui a uno que se veía medianamente joven y le dije que hacía mas de 3 años que no me hacía el Papanicolaou, él se alarmó y me preguntó cuántos pololos sexuales (así me dijo) había tenido en mi vida. Yo le dije que 6. Y me respondió que yo, MÁS QUE NADIE tenía que chequearme y bla bla bla. Me hizo sentir como una cualquiera el muy cartucho.
Otro ginecólogo que conocí, un viejito amoroso –que se hacía llamar “mi decorador de interiores”– , quien al momento de pasar a la camilla me preguntó “le pongo música?” Y yo “… eee… cómo??”, “para el strip tease”, me dijo. Como para salir arrancando.
Por eso es que tengo mis prejuicios:
• No me gustan las mujeres ginecólogas porque son más bruscas.
• No me gustan los que no te explican bien lo que pasa porque “es muy complicado”.
• No me gustan los que ocupan palabras “chistosas” para referirse a las “cosas”.
• No me gustan los ginécologos guapos, si voy sin conocerlo y resulta ser regio, no volveré más a su consulta.
Multicultural encontraron en Vogue lo nuevo de Balenciaga. Ghesquière junta étnico y urbano, folk y japonés, altiplánico y palestino. Todo a la vez. Como sin prejuicio. Un look alcanzable, ya que las tenidas con una mezcla casi patchwork. Lo que más me gusta son los cinturones anchos, luego las chaquetas, las medias de colores brillantes y los pantalones pitillo (aunque sea tipo buzo), que se mantienen pese a los aires que claman por el regreso de la pata ancha.