Como siempre, ZeroZen nos mantiene al día: Salió un nuevo iPod Shuffle mas chiquitito que no se que. Es un verdadero clip. Tiene 1 GB de memoria y cuesta $79 dlls. Demasiado lindo. Ahora que veo mi 3G lo encuentro gigante! Este no necesita estuche ni protectores, debe ser comodísimo y lo mejor es que pasa piola.
El lassi es una bebida típica de la India. Es dulce y fresquita y para los días de calor resulta perfecta. Allá la toman para contrastar con lo picante y especiada que es la comida.
Es fácil de hacer y es una salida creativa para el clásico yoghurt, y una buena alternativa para la hora del té, y de la pronta a inaugurarse temporada de piscina…
Ingredientes:
Un litro de yoghurt líquido (esos de bolsita)
Un plátano o un puñadito de frutillas o de cualquier otra fruta
Media taza (aprox) de jugo de frutas (no cítricas) o agua
Especias (por ejemplo: canela, cardamomo, clavo de olor)
Miel (opcional)
En un mortero se muelen todas las especias juntas y luego, se mezcla todo (yoghurt, fruta, jugo, miel y especias) en la juguera, hasta que quede un líquido homogéneo, con la consistencia de la leche.
La idea es que quede un batido livianito, como una leche, para eso no hay que pasarse con la cantidad de frutas y regular con el jugo. Según me han dicho, allá se hace con jugo de mango… debe quedar buenísimo…
Novela-puzzle, novela sin novela, muñeca rusa de la que emergen historias sin parar, en Caja Negra no hay personajes entrañables ni epifanías pulidas por el misterio. O sí hay, pero de una retorcida manera. He aquí un libro estruendoso, con tantas pistas y trampas como belleza e inteligencia literaria. Bisama elimina toda solemnidad de aquello que teóricamente debe ser solemne, partiendo por la literatura, y nos introduce en el humor, el desasosiego y el terror. Cosas halladas en esa Caja negra: cierto diccionario del cine de clase B chileno, hoteles porteños, domadores de cocodrilos, adolescentes góticos, poetas mutantes, rockeros llenos de pánico, familias de artistas, una bomba.
Lo ideal yo pienso, sería tener una salita de tele con un regio sillón, un bergere en el mejor de los casos. Pero cuando el espacio nomás no da, hay que optar por poner a nuestra buena amiga la tele en uno de estos dos lugares: el dormitorio o el living.
Hay gente que encuentra que en el dormitorio hace pésimo porque no les gusta quedarse dormidos con la tele prendida, o porque simplemente no les gusta la idea de “echarse” a ver tele sin hacer nada más. Por otro lado están los que encuentran invasivo, muy protagonista y hasta chulo tenerla en el living. Yo la he tenido de las dos maneras. Lo que se me hace bueno del living es que la puedo ver sin exclusividad, ya que al mismo tiempo puedo estar en el computador, hablar por teléfono, ordenar la casa, y ver alguna serie que no necesite tanto compromiso (o el E!). Lo bueno de la pieza, es que en invierno es rico meterse a la cama calientita a ver películas (aunque rara vez termine de verlas enteras) o mis series favoritas, las que sí requieren de mayor atención.
Eso si, no hay como tener una chiquitita en la cocina.
No se si muchos lo recuerden (algunas ni siquiera habían nacido!), pero Thomas Dolby fue uno de los grandes valores del synth pop de principios de los 80’s. Su más grande hit fue She blinded me with science, pero a mi la canción que más me gusta de el es Hyperactive!, que cuenta con un video que para que decir lo impactada que me dejó a mis tiernos doce años. Lo volví a ver hace un par de días y lo sigo encontrando creativo y delirante (de hecho se trata de una especie de terapia psiquiátrica) Los efectos son adorables, y la estética bastante minimalista.
Este señor Dolby siempre me pareció un poco científico loco, y algo de eso hay, ya que además de ser músico (siempre ligado a la electrónica), es inventor, y tiene una compañía llamada Beatnik Inc, la que es responsable de la creación del ringtone polifónico. Investigando sobre su paradero en este siglo, encontré su blog, y me enteré de sus recientes participaciones y colaboraciones con músicos como David Bowie y Pink Floyd.
Les dejo esta joyita/pelada de cables visual de 1984: Hyperactive!, del disco The flat earth.
Tomando un tema que dejó planteado Sur sobre qué es lo que piensa cada espectador de qué pasó después de la última escena de Antes del Atardecer, también podemos recordar qué imaginamos al terminar de ver Antes del Amanecer (son nueve años de diferencia y una cambia) y también qué piensa una sobre la vida. Si, finalmente, una sigue siendo ilusa después de todo.
La misma pregunta se hacía Carrie en Sex and the City cuando le piden que escriba el prólogo de su libro. ¿Es Carrie optimista o pesimista?, le preguntan las losers de las editoras, esperando ver la luz de una verdad absoluta en lo que opina Carrie al respecto. Y aunque ella misma cuando su editor del diario la llama una y otra vez no quiere contestar porque cree que la van a despedir (o sea pesimista), a la hora de decidir qué es lo que es en la vida, decide dedicarle su libro a Charlotte y a todas las mujeres que, en el fondo, siguen siendo románticas.
Creo que pocas veces he visto a minas –yo incluida- identificarse abiertamente más con Charlotte que con Miranda, pero en esta, en la decisión de si prefieres creer o no, yo al menos decido creer y prefiero ser una Charlotte.
“En 1992, y para el joven Mateo Cortés la vida transcurre plácidamente en el Chile de la transición. Mateo vive en Vitacura con su madre viuda y sus hermanos, y estudia morosamente para el examen que permitirá titularse de abogado. Todo se desordena cuando conoce a Tamara, una ejecutiva bancaria trece años mayor, separada, pinochetista, con novio y unas pernas sensacionales. El muchacho idealista y la mujer madura coinciden en la cama como pocos, pero en el puzzle social y en la moral personal las cosas no siempre son tan sencillas. «Una novela de iniciación cruzada por dos componentes clásicos: el aprendizaje sentimental y la incipiente lucha por la vida. En Examen de grado el amor y el dinero, o la inestabilidad de ambos, arman el tejido de una historia escrita con distancia, con humor, con autocrítica y con humana piedad. Aunque en planos sucesivos aparecen y desaparecen historias y personajes secundarios -con la ciudad, el Santiago de la década pasada, siempre presente como un telón desvaído-, la viga maestra del tinglado es la relación entre el inexperto Mateo y Tamara, esa atractiva mujer mayor salida de las misteriosas regiones de la oscuridad social.» Roberto Merino
De los grupos dosmileros, Franz Ferdinand es definitivamente uno de mis favoritos, de esos que van a quedar en mi soundtrack personal. Me compré el disco porque todas las canciones me encantan, son en su mayoría saltarinas y ruidosas. Do you want to? me parece un fiel ejemplo de lo que ellos hacen, canciones divertidas y videos absurdos –hasta desafiantes estéticamente, dejando en evidencia su formación como diseñadores–, para mi, son de los pocos que proponen algo realmente diferente. Aquí les dejo guitarras y coreografías chistosas para empezar bien el día.
El ciclo “Cine Social Francés Contemporáneo”, que ya está ocurriendo en el Centro Cultural Matucana 100, recoge películas herederas de la cinematografía del Frente Popular y del impacto que tuvieron los movimientos de Mayo 68 en el país galo.
El rasgo común entre estos trabajos es la voluntad de mostrar a la Francia escondida que guarda la vida de obreros, cesantes, inmigrantes.
El ciclo ya empezó, pero vale la pena pasar el dato para los días que quedan. Además que la entrada cuesta $600.
Fernanda Pazols (egresada de la escuela de Teatro la Mancha) y Fabiola Gil (egresada de Pedagogía en danza, Universidad Arcis) imparten los siguientes talleres en La Aldea del Encuentro: Taller de movimiento: Trabajo en torno a la danza y el teatro físico. Lunes y jueves de 18:30 a 20″00 hrs. Taller Corporal infantil: Trabajo en torno al juego y la creatividad. Sábados de 11:30 a 12:30 hrs.
Aldea del Encuentro: Av. Larraín 9750, La Reina
Para más información llamar al: 099 9592132