Todavía no decido si me parece una buena idea o no. El asunto es que abrieron una sucursal del Emporio La Rosa en el Boulevard del Parque Arauco. El clásico está en la esquina donde Merced se divide con Monjitas, es un café que trata de parecer un almacén de barrio –y en parte lo logra–, vende esos helados que este año se hicieron ultra famosos y donde hace un par de semanas me comí un trozo de torta tres leches exquisito.
El original es muy cool, este fin de semana pasé por ahí y estaba repleto, con un par de actrices pasando piola pero incluidas.
Esto del Parque Arauco lo hallo raro, vendido, lo que sea, pero parece que igual me tinca.
Por fin encontré mi capítulo preferido de La pantera Rosa –y eso que me jacto de haberlos visto absolutamente todos–. Se llama Psychedelic Pink y fue hecho en 1968. Como su nombre lo dice, es una volada hippie donde la estética y sobretodo la gráfica son tan exquisitas como alucinantes.
No se cuando habrá sido la primera vez que lo vi, pero debo haber sido muy chica, y recuerdo que me quedé pegada, atraída por estas letras tan adornadas y por los colores contrastantes.
Pueden ver a la Pantera usar una “j” como palo de golf golpeando al punto sobre la “i”, y otro personaje usando una escopeta en forma de “F”. Un placer surrealista para los ojos de los amantes de las letras, ya que cuando éstas se caen de un libro, hasta llega un ambulancia al rescate…
La música también es un aporte innegable del efecto alucinógeno…
(Revista Jalouse. Edición abril 2006) “La science des rêves (The science of sleep), el próximo film de Michel Gondry, saldrá en seis meses más. Impacientes, Jalouse ha reunido al director de Eternal Sunshine y el actor más hot del planeta, Gael García Bernal, para indagar mejor en sus sueños. Por Marina Rozenman
La sciences des rêves es la historia de Stéphane (Gael García Bernal) quien desembarca en París luego de una larga estadía en México. A su llegada, su madre le encuentra un trabajo de grafista, o algo así. Y mientras se instala en la ciudad, conoce a su vecina Stéphanie (Charlotte Gainsbourg), con la cuál todo se complica… ¿Es acaso sueño o realidad? ¿Cuándo abrir los ojos? ¿Cuándo cerralos? Stéphane ya no lo tiene muy claro, pues desde los 6 años tiene sueños tan detallados que las fronteras entre lo onírico y la realidad son difíciles de definir.
Gael, cuándo fue la primera vez que viste algo hecho por Michel? Gael: Ohh, era pequeño. En ese tiempo la tele todavía estaba en blanco y negro (sic). Michel: ¿Acaso insinúas que soy viejo? Gael: No, no, sólo digo que tu fama data de hace tiempo! Fue un clip de raperos, Lucas with the lid off (tararea la melodia).
Ya fui a ver la muestra de Elliott Erwitt. Muy divertida, son muchas fotos de situaciones espontáneas, algunas otras de perritos (en Bank Boston se exhibe simultáneamente otra específicamente de ese tema), y otro grupo de retratos de celebridades arraigadísimas en la cultura pop. No había visto nunca una foto así de la Marylin Monroe, con esa actitud casi accesible; la de Warhol dentro de una limusina es espectacular, y el del Che me pareció una foto realmente linda.
Imperdible, estará hasta el 30 de julio en la Sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes.
Puede alguien usar el mismo perfume por más de 15 años? Si, y más. Creo que llevo todo ese tiempo usando Obsession de Calvin Klein. Me encanta, y como ya se debe haber integrado tanto a mi pH, no me molesta ni me distrae, como me sucede con otros. He intentado cambiarme, probar, pero me aburrí de comprar otras marcas y terminar regalándolos porque al ponérmelos, simplemente no me soportaba. De hecho me carga la gente muy perfumada (en especial los hombres, pensar que se vaciaron la botella antes de salir es un matapasiones total), son una invasión al metro cuadrado.
Nunca olvidé lo que decía alguna de mis ilustres revistas adolescentes: hay que echarse la cantidad de perfume necesaria como para que solo la persona que se acerque más que el resto, lo perciba. Para colmo, tengo olfato de sabueso (para agregar una maña más a la lista), y he tenido que pedir a amigas que por favor no ocupen ciertos aromas (o que se echaran menos). Por ejemplo, el Eternity de mujer no lo puedo soportar, sin embargo el de hombre lo encuentro muy rico (de hecho tengo uno que le compré a un muy buen vendedor).
Amo el Obsession y no se si me cambiaría… al menos para mi, el nombre de un perfume nunca estuvo mejor puesto.