
por m
Cuando estaba en el colegio amaba ir al cine. Mi sueño era ser crítica de cine y ver todas las películas, ya fueran buenas, malas, fomes, lentas, entretes, etc. Por un tiempo podría decirse que lo logré trabajando ad honorem para un sitio web escribiendo reseñas (encontraba muy pretencioso decirles críticas). Podía verlo todo, más encima gratis y comiendo cosas ricas que a veces las distribuidoras dan. Al principio estuvo muy bien, pero pasando el tiempo, me di cuenta de que no era para nada lo feliz que pensé que sería.
Cuando estrenaban algo bueno tenía que ir de nuevo al cine con mi pololo, porque él también quería ver la película y, aunque me encanta repetírmelas, el efecto de verla juntos por primera vez ya no existía.
Para qué decir cuando daban una comedia. Los críticos de cine no sé porqué se ríen cuando nadie se ríe y en las partes chistosas reina el silencio. ¡¡Que fome!! Era terrible ver una comedia romántica donde Hugh Grant salía ultra mino y no poder comentarlo con nadie. Además si lo hubiese hecho, hubiera sido mirada como bicho raro por lo light de mi comentario.
Mención aparte en los dramas. Nada más triste que llorar sola.
En esos días me di cuenta que no quería trabajar en mi hobby. Ojalá lograra encontrar un trabajo que me gustara, que me motivara y que fuese un aporte, pero hacer lo que más te gusta por obligación, no es tan entrete como uno se lo imagina. El otro día alguien me dijo ¿No sería genial si te pagaran por ver series de televisión? No, gracias, contesté. Quiero ver las series porque me relajo, me divierten y sólo eso. No quiero perder mi mejor pasatiempo.








































m, Mil identificada contigo… a estas alturas del partido (ultimo año de una ingenieria) me pregunto si deberia haber estudiado periodismo o cine… y ahora que lo pienso…quizas sea verdad.. que cuando el hobby se vuelve una obligacion deja de ser hobby….OBVIO…es hobby porque uno lo hace cuando quiere y a la hora que se quiere… realmente tu post me ha dado para pensar en la tarde…
PD: amo ver peliculas (de todo menos de Dr Boll) y series… seria feliz estando el dia echada con mi notebook viendo las series del mundo….
PD2: Hermes no te retires… plis… todavia estoy esperando ver en dvd 3:10 a Yuma…despues de LA semana que estuvo en cartelera.
a mi me pagan por ver tele y peliculas y lo encuentro lo máximo. era mi sueño de pendex! lo malo de ir a las funciones de prensa es que hay que poner atención tooodo el rato y de repente las pelis son fomes y no hay ni coctel.
La verdad es que este tema me ha dado para pensar, o es que tengo muchos hobbies o es que tengo muy pocos, es que todo me apasiona mucho o es que nada me apasiona, que heavy…. le daré una vuelta.
En mi caso, ya no tengo ni hobbies, todo lo que me gustaba fue absorbido por mi pega actual.
Antes me encantaba leer y ver películas y ahora todo lo que hago está relacionado con mi trabajo de profe, por que el tiempo no me da para mucho más.
Lo bueno es que ya comencé con clases de danza árabe, se me hace necesario cambiar el chip.
la wea mala, un blog de puras minas.
Debería ser crítico de libros
imposible dejar de amar la lectura!!!
Soy ilustrador profesional. Trabajo precisamente en mi hobby, y me va muy bien. Desde luego, tener que vender mi arte, estar sujeto a plazos y someterme a los antojos de un cliente puede ser decepcionante y acabar corrompiendo la diversión, la pasión que siento por mi oficio (cosa contra la que ninguna polola ha podido ni podrá rivalizar, jajajj), tal como escuché decir a la soprano Verónica Villarroel, refiriéndose a su período más exigente: “Casi lograron hacerme odiar lo que más quiero, lo más sagrado”. Wow! esa queja me caló hondo. Sólo un artista puede entender a otro, como bien dijo Mailer.
Pero no todo es via crucis. Los momentos en que odié hacer esto por dinero fueron pronto compensados por un descubrimiento: el “deber” estaba sirviendo para pulir mi técnica (al tiempo que engrosando los cheques, jajaj). Esta disciplina “forzosa” impide que me eche en los laureles y me ha revelado formas de abordar un encargo que jamás habría ingeniado estando siempre cómodo y a mis anchas. En ese sentido, aprendí que si hay algo más nefasto que el deber es justamente el exceso de placer.
Pero estoy de acuerdo contigo en que no es bueno idealizar lo divertido que parece un trabajo. Hasta el cielo más despejado tiene su cuota de gases tóxicos. Eso sí, no cambio por nada del mundo ser mi propio jefe.
Yo no sé si mi pega entre en la categoría de “hobby”, pero sí que para ser periodista de deportes hay que tener una dosis de pasión importante. Y yo creo tenerla y eso me permite disfrutar pese a los “sacrificios” como los horarios irregulares y los fines de semana sin vida familiar. Pero hoy, y después de cinco años en lo mismo, no lo cambiaría por nada.
puedo decir q trabajo en mi hobby, que es cine, si, comentarios, pues no creo en la palabra critica y concuerdo con m, y lo bueno es que ya tengo aliados para reirnos cuando queremos reirnos y llorar aunque los “cultos” “criticos” no lloran ni rien donde se supone q es gracioso.
y si, hay q atreverse a seguir lo q nos apasiona
bueno, yo creo que todo pasa por un asunto interno de amor-odio por las cosas que hacemos, versus nuestra tolerancia a la rutina. La libertad de poder elegir el cuando y el donde e un factor importante a la hora de que algo te guste o no.
un hobby no es sólo la actividad en cuestión, sino la forma en que la hacemos, la libertad de elegir qué día, a qué hora y por que motivos queremos hacer eso que nos gusta.
a mi me gusta ene lo que hago (diseño), pero no podría trabajar en una agencia, ni en un diario o una imprenta.. lo hice por un tiempo hasta que no soporté ese ritmo tan deprimente en que se te pasa el día entre cuatro paredes, con un horario fijo y viendo a la misma gente todos los días.. wacala
ahora soy independiente y me encanta. nunca tengo un lugar fijo de trabajo, viajo mucho, no me pierdo los eventos o cosas que me perdía por estar en la agencia. Además gano mucho más y tengo todos los créditos de mis trabajos.
en ésto hay que ser jugado y, si es necesario, ir contra la corriente con tal de ser feliz. Aprender a renunciar a las cosas que no te agradan es un buen ejercicio.
Bueno, yo cometí el error de estudiar mi hobby y pretender vivir de el. Craso error… Lo odié. Odié los horarios, los sueldos, el ambiente, todo.
Ahora, por suerte, trabajo en algo nada que ver, que si bien no me mata, es bien soportable. De hecho, volví a la U a estudiar otra cosa nada que ver para asegurarme de no volver a trabajar en mi hobby nunca más.
Aclaro, igual lo que estoy estudiando es algo para lo que tengo aptitudes. Que no necesariamente significa que lo ame.
A la inversa tb funciona, tener un hobby en algo que uno no es seco.
Saludos
Tengo opiniones encontradas en este tema. Por un lado, creo que uno siempre debe seguir su vocación, es decir trabajar donde tenemos “dedos para el piano”. Pero también creo que es una lata, convertir tu hobby en tu pega sostenedora.
Yo hice de mi vocación, mi profesión, aunque creo nunca consideraría mi pega, un hobby. Tal vez lo que sigue siendo hobby en mi es dibujar o pintar por mero gusto, cuando puedo.